
Como ya vimos anteriormente, uno de nuestros recursos que mantiene en funcionamiento nuestro cuerpo cuando estamos realizando actividad física, es el agua. Pero la mejora contínua de nuestra calidad de vida, a la que nos vamos acercando gracias a la investigación y el deseo de superación, hace que lleguen a nuestras manos distintos tipos de bebidas nos ofrecen la posibilidad de complementar y enriquecer mejorar nuestra hidratación tan necesaria.
Así pues, contamos en el mercado con varias de ellas. Una en particular es nuestro foco de atención hoy: hablamos de la famosa Gatorade, que se trata de una bebida no gasificada con la doble funcionalidad de poder recuperar rápidamente carbohidratos (bajo la forma de azúcares y glucosa y electrolitos -sales de sodio y potasio-) que hemos agotado durante el ejercicio y a la vez hidratarnos.
En un principio, esta bebida fue pensada sólo para atletas, pero dado su buen sabor (que no siempre fue así) y su gran campaña de marketing y publicidad, actualmente la consumen todo tipo de personas a pesar de que el mercado le da dura competencia con otros productos similares.
Sin duda que desde sus inicios allá por el año 1965, Gatorade ha tenido grandes cambios. Pero una cosa queda clara y es que se ha ganado dentro del mundo del deporte, un lugar en el podio entre aquellas cosas que están para hacer de esta vida, una vida mejor para todos nosotros.













